Dioses Griegos de la Mitologia

¿Existe Dios? ¿Existen los dioses? En rigor de verdad, no existe una prueba exacta de su existencia (científicos aseveran que es una hipótesis absurda), pero la gente cree, necesita de una trascendencia. A continuación hablaremos de algunos dioses griegos de la mitlogía.

Dioses Griegos

Hablar de dioses griegos es sumamente difícil o pecamos de reduccionistas ¿Por qué? Porque Grecia era en sentido lato un territorio amplio y surcado por múltiples creencias y rituales; además de que por sí la cultura no es un todo homogéneo. En estricto, muchas deidades provienen de distintas épocas, sitios e incluso perciben rasgos similares, con otra nominación, perteneciendo a terruños distantes ¿Y entonces? Entonces podemos decir que no nos tenemos que preocupar, ya que en primer lugar existieron enormes espíritus que sistematizaron los mundos de los númenes, como el gran Hesiodo, y segundo que a continuación te presentaremos solo los dioses olímpicos, explicándote por qué se los divide y se los rotula así.

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¿Cuales son los Dioses del Olimpo?

Se dice que la idea de doce es antigua, que proviene de una creencia que por lo menos cuenta con tres milenios de antiguedad. Anunciamos ese número porque ese es el exacto de las deidades olímpicas, llamadas así porque moran en el enorme y distante Monte Olimpo, pergeñando proyectos, intrometiéndose en la vida humana y alimentándose de ambrosía.

Zéus puso límite a la edad dorada de los titanes, venciendo junto a sus hermanos y enviándolos a aquellos al oscuro y profundo tártaro. Sí, así como Cronos derrocó a Urano, Zéus hizo lo propio con el primero que era su padre, dando inicio a una nueva era. A continuación desandaremos el derrotero de los dioses olímpicos.

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Zéus

Zéus es el padre de los Dioses y el rey de reyes. Súperpoderoso, majestuoso, interesado en los asuntos humanos, sumamente lúblico y decisivo en sus cometidos. Esta deidad fue la que se opuso a Cronos, como el más pequeño de sus vástagos y lo venció, confinando a los titanes al tártaro lóbrego. Es el dios del rayo y del trueno y siempre ha sido graficado en una situación magnánima sentado o en movimiento. El cetro puede que sea de origen oriental. Es muy típico en el politeismo y su libertad que no encontremos coherencia en el sentido ritualístico ni en las creencias. En rigor de verdad, Zéus fue adorado en distintas polis de la Gran Grecia, que podía ir desde Anatolia hasta la actual Itala, pero no había una orden específica para ser alabado o celebrado. Olimpia, por ejemplo, sacrificaba un animal blanco en su nombre en el tempo.

Hera

Si Zéus es el Rey y Padre de los Dioses, Hera es una suerte de gran madre y reina, ya que en definitiva es la legítima esposa del primero. Siempre se la ha mostrado majestuosa, con una corona llamada Polos y una granada, a veces, en su mano. Siempre ha sido mostrada como poderosa, pero celosa y vengativa. No solo porque Zéus era un acólito a las aventuras amorosas, sino porque se malquistaba con muchos mortales. El caso paradigmático es Paris, quien por escoger a Afrodita como la más bella se ganó su profundo odio. Desde la época de Homero (e incluso antes) esta deidad ha sido celebrada y se piensa que en nombre de ella se erigió en Samos un templo con techo (sería la primera en ese sentido). De todos modos, es claro que durante un buen tiempo fue una divinidad muy tenida en cuenta para las personas.

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Poseidón

Las deidades tienen genealogías reales complejas. Poseidón técnicamente es el hermano de Zéus y Hera, señor de los mares y provocador de enormes terremotos. Sin embargo, se piensa que ya se lo adoraba como numen mucho antes de su selección como olímpico: en la Edad de Bronce de la Grecia Micénica, tanto en Pilos como en Tebas. Era muy celebrado y contaba con la gloria de ser el principal Dios de muchas ciudades (no en Atenas, soslayado por Atenea). Sosegado daba mares calmos para los marineros y vientos propicios. El tridente era un elemento icónico en su figura. Su par romano es Neptuno.

 Afrodita

Es la diosa de la belleza (nadie podía ganarle en tal cualidad) y del amor, aunque más que nada del que tenía un sesgo erótico. Realmente es una divinidad que cuenta con un sinnúmero de paralelismo con númenes de otras civilizaciones (la fenicia Atarte o la Venus romana, son algunos ejemplos), de ahí que muchos estudiosos concuerden que para hablar de ella nos debemos remontar hasta los asirios. Contaba con sus propias festividades y lugares específicos de culto como Chipre y Beocia. Se supone que nació de Dione y Zéus, pero durante el período clásico se la intentó dividir de la Afrodita Urania, ésta con un origen menos espúreo, siendo hija fortuita de la castración de Urano que llevó a cabo Cronos.

Ares

Ares siempre fue tenido como un Dios polémico. Es que no solo era el numen de la guerra, sino de la brutalidad, de la violencia y del estrago. A diferencia de Atenea, en él no había sabiduría ni meditación. Asimismo, se añadía que solía ser muy voluble en sus decisiones, apoyando distintos bandos según su antojo. No era indestructible y muchas veces fue vencido no solo por Atenea, sino por héroes como Heracles. Se lo relacionada, a pesar de ser hijo de Zéus y Hera, con los bárbaros y las lejanas tierras de Tracia. Incluso las restantes deidades lo consideraban alguien ruin. Se dice que en Escitia se realizaban sacrificios de caballo, ganado y hombres en su nombre, representado en los templos a veces con una simple espada.

Atenea

Si Ares no tenía buena fama, de Atenea podemos decir lo absolutamente contrario. Hija partenogenética de Zéus (salió de su frente ya armada), es la diosa de la sabiduría, la justicia, la estrategia, la guerra, la civlización, la habilidad y otras ideas concomitantes. Era sumamente reflexiva, invencible en batalla, patrona en muchas ciudades (Atenas es el caso emblemático), virgen sempiterna y colaborada perspicaz de los destinos humanos. Su culto es de los más extendidos, llegando hasta el norte de África o la península ibérica. Además, siempre se la ha vinculado con el progreso de la humanidad, desde la técnica hasta las artes.

Hermes

Hijo de Zeús y la pléyade Maya (pléyade quería decir hija del titán Atlas). Hablamos del Dios mensajero, del heraldo por antonomasia que transmitía mensajes, andaba por todas partes y atravesaba las fronteras. En rigor de verdad, también se le atribuye otros rasgos relacionados: de gran comerciante, de ladronzuelo de bueyes, taimado, astuto; pero también sumamente prudente y elocuente, como debían ser todos los heraldos. Si bien se le rendía culto en muchos sitios de Grecia, la zona por antonomasia era Arcadia.

Apolo

Zéus también tuvo aventuras amorosas con Leto y dio como resultado mellizos, uno de ellos llamado Apolo. Posiblemente sea el dios más importante luego de Zéus en cuanto a su celebración y la extensión de su culto. La deidad de la divina verdad era, por eso se lo solía anexionar con el sol. Asimismo, podía extender plagas y enfermedades o cautivar con sus curas; era tan poderoso que solo podía ser contenido por su madre y padre. Era un potente agente de la purificación, haciendo consciente a los hombres de sus pecados y presidiendo siempre las leyes religiosas de las ciudades. Contaba con un enorme rol profético, de ahí que fuera el patrón del principal oráculo, el de Delfos.

Artemisa

Venerada en muchas partes, pero sobre todo en Delos y Éfeso (actual Turquía). De hecho, la hermosura y maravilla del templo dedicado a ella en el último sitio le dio lugar entre las siete maravillas del mundo antiguo. Se piensa que esta deidad es tan antigua que sería pre-helénica. Es una joven, que según cierto relato hegemónico, era hija de Zeús y Leto, la hermana melliza de Apolo. Era una deidad vinculada a la caza, los territorios vírgenes, los animales salvajes; pero también los nacimientos, la fertilidad y las doncellas. Siempre andaba en el espeso bosque con su arco y flecha. El ciprés y el ciervo le estaba consagrados. La luna aparece muchas veces alrededor de ella porque se la vinculó mucho tiempo con Selene, una titánide lunar.

Hefesto

Hefesto era el dios del fuego y la forja, ergo, de los herreros, artesanos, escultores; de los metales y la metalurgia. Por lo tanto, es algo claro que fue muy venerado en los grandes centros industriales y manufactureros de Grecia, como era Atenas. Se dice que era tan feo que Hera lo tiró del Olimpo y que eso le ocasionó la posterior cojera. Además, siempre andaba desalineado y con una barba sumamente desprolija. Su nacimiento se divide en dos versiones: algunas fuentes anuncian que nació solo de Hera, por celos de esta al haber concebido Zéus individualmente a Atenea; otro relato recalca que es hijo de Hera y Zeús, y que hasta habría ayudado a su padre al abrirle la cabeza para el nacimiento de Atenea. El arsénico se añadía al bronce para endurecerlo, lo que daba a los trabajadores muchas veces arsenicosis. El aspecto de Hefesto delata que sufría esta patología que se expresaba en cáncer de la piel y cojera. Un buen ejemplo para vislumbrar cómo los númenes son formidables en lo contextual.

Demeter

Demeter era la hermana mayor de Zeús, por lo tanto hija de Cronos y Rea. Era la diosa griega de la agricultura, el ciclo vital de la vida y la muerte, además de ser protectora del matrimonio. Posiblemente su mito más importante, que la tiene como protagonista, sea el de Hades y su hija perséfone, corazón de los misterior de Eleusis. En rigor de verdad, Demeter estuvo mucho tiempo triste tras el secuestro de Hades a su hija, lo cual contrajo que la tierra se convirtiera en un lugar yermo. Zeús, ante semejante realidad, buscó a Hermes para que rescatara en el inframundo a Persefone, pero el taimado Hades le hizo comer a esta última seis semillas de granada, lo cual equivalía a que tendría que estar seis meses en las profundidades de su mundo ¿El resultado? Cuando Persefone esta con Demeter brilla la vegetación; cuando vuelve su descendiente al inframundo la tierra se transfigura en algo seca y esteril. Justamente esos meses son los del verano.

Hestia

Era la diosa del hogar, de la arquitectura y de la cocina; en definitiva, era la que le daba vida y calidez a los aposentos. Fue la primera en ser devorada por Cronos, de ahí que fuera la última de salir de su cuerpo cuando le aplicaron el vomitivo a éste. Prometió desde siempre una virginidad absoluta, por eso evitó una discordia entre Poseidón y Apolo, ambos pretendientes. Siempre tuvo un lugar muy importante su culto, incluso con preeminencia por sobre el de Zéus. A pesar de semejante realidad, es una divinina que adviene poco en los relatos mitológicos, siempre distante en el Olimpo. Era tan pacífica que cuando se admitió a Dioniso ella cedió su lugar sin problema, dedicándose al cuidado del fuego sagrado.

Hades (un agregado)

Hades es olímpico, pero no siempre pertenece a los doce. Sin emabargo, su importancia como deidad es insoslayable. Era el hijo mayor de Rea y Cronos; se levantó junto sus hermanos Zéus y Poseidón contra los titanes. No solo su nombre refiere a un sitio (hades es igual a inframundo), sino que etimológicamente proviene de plouto, es decir, rico (porque los minerales, que daban riqueza, serían parte de su jurisdicción). El latín luego lo nombrará en la mitología romana como Plutón. Luego de su enorme victoria el cielo fue para Zeús, el mar para Poseidón y Hades se quedó con el inframundo. La tierra sólida estaría disponible para las tres divinidades. Se le temía por parte de las personas, se era reticente a su figura e incluso se lo denominaba con eufemismos. El inframundo era un lugar terrible y oscuro, pero Hades pasaba en este la mayoría del tiempo antes que estar en el monte Olimpo.


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