Dioses de la Mitología Egipcia

La mitología egipcia es fruto de miles de años, digno de unas de las civilizaciones más importantes que vio nacer el planeta. A continuación, como en ninguna otra parte, presentamos los principales dioses de la mitología egipcia: información e imágenes. 

Dioses mitológicos Egipcios

Egipto representó una enorme y prolongada civilización, un lugar profundo y misterioso, que incluso llegó a llamar la atención en otros pueblos como el griego. Sin lugar a dudas cuentan con una enorme variedad de dioses, de todo tipo luego de milenios de existencia. A continuación presentamos algunos de ellos.

Ra

 

 

Ra es uno de los dioses más conocidos de Egipto. Se lo comprende como la divinidad del cielo, el sol y el engendrador de la misma vida. Asimismo, es el responsable del ciclo de la muerte y la resurrección.

Algunos egiptólogos concuerdan que en un inicio fue una divinidad más de muchas otras, pero que cerca del 2.400 a.C se convirtió en un dios oficial para los faraones. Ellos incluso se llegaron a considerar hijos o reencarnaciones del propio dios.

Amón

Amón fue un dios egipcio celeste, relacionado con la creación. Se lo ha representado usualmente con su esposa y doble femenino o paredro (quiere decir sentarse al lado) Amonet. Durante un gran tiempo tuvo el papel principal como ser absolutamente trascendente e incluso se fusionó con Ra, generando a Amon-Ra.

Anubis

Anubis era la divinidad latina del inframundo o mejor conocido como “Señor de la Necrópolis”. Era el hijo de Seth y Neftis y su misión principal era guiar el espíritu hasta el otro mundo o Duat. Asimismo, era un dios protector para los embalsamadores (él lo era desde tiempos primordiales)  y presidía cada una de las sepulturas.

Atón

Atón es una verdadera disrupción o ruptura en el mundo del antiguo Egipto. No solo porque poseía un nivel de abstracción que muchas otras deidades no tenían, sino por el intento que lo rodeó de convertirlo en una divinidad única y exclusiva.

Era una deidad solar  y era también el espíritu que alentaba la vida en la tierra (algo para nada descabellado, teniendo en cuenta lo vital que es el sol para la supervivencia del mundo). El rey Akenatón intentó imponer su culto, en lo que los historiadores conocen como período de Amarna.

Horus

Horus era un dios celeste de la mitología egipcia y se lo consideraba el iniciador de la civilización entera. Una divinidad de la realeza del cielo, de la guerra y la caza. Era hijo de la diosa Isis y el dios de la resurrección Osiris. Posiblemente su nombre en egipcio es Hor, porque Horus es helenizado. Su cabeza era un halcón.

Osiris

Osiris era un dios y rey mítico del antiguo Egipto. La mitología lo muestra como un inventor de la agricultura, la religión y su reinado fue beneficioso y civilizador. Se cuenta que fue asesinado por Seth, su hermano menor, siendo ahogado en el mismo Nilo.

Su cuerpo desmembrado fue devuelto a la vida por el poder mágico de sus hermanas, Isis y Neftis. Ese martirio, sin embargo, le valió la posibilidad de conquistar el mundo del más allá, siendo juez soberano y supremo de Maat (personificación de justicia). Esto último se asocia con el Juicio de Osiris, el suceso más importante quizás en la mitología egipcia: aquí las personas se veían en la situación de ser seres eternos o morir definitivamente.

Seth

Seth es una deidad ctónica egipcia, representante de la fuerza bruta, lo tumultuoso, lo incontenible y el caos. Era hermano de Osiris y también una representación de la sequía y el desierto. Asimismo, fue el asesino de aquel, lo que conllevó el inicio del renacimiento y el vínculo que tiene con el más allá el propio Osiris.

No solo en algunas genealogías lo emplazan como padre de Anubis, sino que también en sentido estricto está vinculado con la maldad.

Isis

Isis era una de las principales diosas de la religión del Antiguo Egipto, cuyo culto se extendió también en el mundo grecorromano. Se la considera una deidad que ayuda al muerto a entrar en la otra vida, pero también una maga, vinculada al misterio de la muerte y de la vida, protectora de niños y mujeres. En definitiva, era la “Gran Diosa Madre”.

Thot

Entre los dioses egipcios se encuentra Thot, una especie de patrono de la sabiduría, contador de estrellas, enumerador y medidor de la tierra, señor de los textos sagrados y leyes, escriba de los dioses y poseedor del discurso divino.

Su esposa es Maat, la personificación de la justicia. Por otro lado, se lo suele representar con cabeza de ibis y en ocasiones porta un pincel y una tablilla. Son elementos característicos de la deidad desde el momento que tenemos en cuenta que es el patrono de la escritura.

Apis

Apis era un dios egipcio, miembro de la corte de los númenes y personificado como un toro sagrado. Fue un dios solar, de la fertilidad e incluso, posteriormente, funerario. Era heraldo de Ptah y de otras figuras prominentes en la mitología como Osiris y Sokar.

Es un dios al que se asociaba ritos de resurrección, donde se enterraba un buey y se buscaba un sucesor por parte de los sacerdotes de Ptah.

Ptah

Ptah era un dios egipcio vinculado con la magia y sobre todas las cosas la construcción: era el edificador del cosmos. De hecho, fue el patrón de la albañilería, artesanos y arquitectos. Se decía también que tenía el poder de sanar. Se puede buscar cierta similitud (aunque no de manera exacta) con el forjador Hefestos en la mitología griega.

Sokar

Socar era un dios de la oscuridad, vinculado con el Duat, que era el inframundo en la mitología egipcia. Era el patrón de los muertos, protector de los herreros y un dios relacionado a la decadencia de la tierra.

Un dato curioso es que Socar tenía la estética de un hombre momificado, usualmente con cabeza de halcón y una multitud de objetos típicos de la realeza como la corona Atef, el centro uas y el anj o cruz ansada. Sus misiones estaban ligadas a la muerte: guardar las puertas del Duat, guiar a los muertos (se denomina en griego psicopompo) y hasta cuidar el ib de los difuntos, que era el corazón que es medido con Maat, la justicia, en el platillo que decide sobre el más allá Egipcio.

Maat

Maat era el símbolo de la verdad, la justicia y la armonía cósmica. Naturalmente, era representada de manera divina, como mujer e hija del gran dios Ra. El universo egipcio era un cosmos, algo ordenado y era señal positiva que se mantuviera de esa forma, de ahí que los faraones, en principio garantes del orden, le hicieran muchas ofrendas a la mencionada divinidad.

Si bien para muchos Maat era una abstracción y no tanto una deidad (un mero efecto alegórico), ella todos los días luchaba a favor de su padre, Ra, para que venciera cuando descendía al Duat o inframundo en tanto sol que se ponía. Asimismo, como mero principio, era puesto en el platillo en el Juicio de Osiris, una vez que había juzgar y pesar el alma del difunto para saber si sería un ser eterno o moriría definitivamente.

 

 

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