Tipos de textos que existen, características y funciones de cada uno

Los textos, que pueden ser verbales o escritos en sentido amplio, no solo sirven para adquirir nueva información, sino que son estructuras totalmente mutables de acuerdo su objetivo, sus características y funciones. A continuación, por lo tanto, presentamos todos los tipos de textos: información y más. 

¿Qué tipos de textos hay?

Cada tipo de texto encuentra su característica específica, construye determinamos emisores y receptores, brinda la información de un modo y, sobre todas las cosas, destaca en cierta funcionalidad.

Es importante destacar, sin embargo, que no suelen haber tipos de textos puros, sino una mixtura más o menos compleja de los mismos, de acuerdo a los requerimientos que se tengan.

Texto narrativo

Posiblemente estemos ante la presencia del texto más básico, de uno que aludimos en forma oral cuando ni siquiera se tiene algún conocimiento. El texto narrativo relata eventos, hechos, acontecimientos, mitos o lo que fuese a modo de sucesión de acciones. 

Por lo tanto, si hay un devenir claro en los textos narrativos encontramos verbos dinámicos, adverbios, conectores espaciales y, en un modo que abunda, sobre todo el tiempo pretérito perfecto.

Aquí el relato en su modo narrativo se lo puede imaginar como un esqueleto en cuanto se habla de lo esencial, porque lo que impera es el devenir, la sucesión, lo que fluye, el dinamismo. No hay una detención como se puede observar en otros tipos de texto.

Finalmente, el texto narrativo es un tipo transversal a formas tan variadas como el simple hecho contado verbalmente entre amigos hasta una publicidad o ciertos momentos de un cuento o novela.

Texto descriptivo

Un texto descriptivo tiene como finalidad el detalle pormenorizado o definición de algo, ya que sea una persona, un objeto, un animal, un paisaje, una situación y un sinnúmero de otros ejemplos.

El prefijo «des» indica descenso, es decir, cuando describimos vamos de arriba hacia abajo, lo cual indica que se da una lista, una suerte de enumeración. Esto último no nos debe sorprender desde el momento en que la lengua, sea oral o escrita, posee una naturaleza sintagmática.

Lo que predomina aquí es la tercera persona, porque usualmente se le quiere dar a la descripción un tinte objetivista. Sin embargo, es importante recordar que muchas veces el texto descriptivo puede estar dentro de otro narrativo. En lo descriptivo el relato se detiene, al contrario del fluir narrativo.

Texto expositivo

Un texto expositivo es aquel que explica una temática cualquiera. El prefijo ex nos indica que hay algo hacia fuera, expelido, es decir, mostrado en este caso de algún modo para terceros. La exposición, en este caso, no se defiende con opiniones sino que, siguiendo la metáfora, se la debe realizar con hechos relativamente fríos y objetivos.

Entonces cuando se expone no se juzga ni se analiza, sino que simplemente se muestra. Suelen incluir definiciones, explicaciones y un muy buen ejemplo son los textos de asignaturas de cualquier institución pedagógica.

La estructura de este tipo de textos es sencilla: hay una introducción para dar a conocer el tema, un desarrollo con un análisis objetivo, ejemplos y datos variados; y la conclusión en donde hay un resumen de los aspectos más importantes del tema.

Texto argumentativo

Los textos argumentos parten de un supuesto o tesis que se debe refrendar o refutar, por lo tanto el objetivo claro es persuadir al lector. Un argumento es un instrumento para dejar algo en claro, un texto sumamente útil en donde el emisor utiliza una multitud de armas para convencer.

No hay textos puros, por lo que este tipo puede tener fragmentos de exposición que ayudan a comprender el argumento que se propone. Por lo tanto, es indispensable poner en contexto al lector, para luego argumentar respecto al tópico específico.

Una forma de añadir credibilidad o fundamentos a la argumentación es que contenga citas bibliográficas, aunque también razonamientos de causa y efectos (solidez lógica), de autoridad o incluso de popularidad.

Texto directivo

Si a este texto se le pusiera imperativo no cambiaría en nada, ya que su objetivo es ordenar, hacer que lleve adelante el lector determinada acción. Por ejemplo, cualquier relato instructivo en donde se aclara que se debe realizar determinados pasos para lograr ciertos objetivos, aunque tal vez un manual de comportamientos sea acabadamente más directivo.

Aunque las formas indican el tipo de texto, lo más importante es el orden lógico, las relaciones causa-efecto y la organización por importancia. Aquí se crea un emisor que exige desde un deber y un receptor que tiene que acatar el mismo. Por último, no se puede dejar de lado el punto de vista pedagógico si se quiere que quien recibe el mensaje lo cumpla.

Texto científico

El texto científico es ordenado, pretende la objetividad y está vinculado con la autoridad. Utiliza datos comprobables y también diversas fuentes. Y la meta de todo esto es clara: demostrar lo fidedigno y la veracidad. Hablamos de encuestas, informes, estadísticas, entre otro tipos de materiales.

Este tipo de textos tienen la finalidad de mostrar avances de investigaciones. Lo que predomina es una escritura formal, un lenguaje técnico, una estructura coherente y toda la información debe ser referenciada (se debe saber siempre de dónde sale).

Texto jurídico

Los textos jurídicos son empleados en el ámbito judicial, por lo tanto están llenos de tecnicismos, términos antiguos (sobre todo el latín), un lenguaje formal y si se quiere conservador, ya que la creación de neologismos debe estar controlada.

Aquí debe haber un buen nivel de formalismo, una coherencia estructural, una ilación lógica rigurosa y un contenido que destaque por su objetividad. La ambigüedad y las interpretaciones muy dispares tratan de ser evitadas.

Puede haber repetición de palabras, sobre todo cuando reflejan conceptos claves. Se utiliza la tercera persona porque es propio de otorgarle aires de objetividad al propio texto. La justicia no puede partir ni de un yo ni de un tú, sino de un más allá como instancia reguladora.

Es importante recordar aquí que el texto jurídico es una abstracción, en el sentido que existen una multitud de ellos, ya que no es lo mismo una sentencia que una citación y sin embargo ambos son jurídicos. Solo se destacan sus rasgos sobresalientes, que son parte de cualquiera de ellos.

Textos administrativos

Los textos administrativos tienen las mismas características que los judiciales, por tal motivo se los suele denominar a veces administrativos-jurídicos. Sin embargo, como suelen ser parte del mundo del trámite o lo burocrático en sentido amplio, deben ser muy rígidos y estructurados, con formas que se repiten.

Esa rigidez, de todos modos, no es tan fuerte como la del mundo jurídico.

Texto literario

Los textos literarios aluden en esta categoría a aquellos productos creativos y artísticos. En verdad, es un tipo en donde predominan lo descriptivo y narrativo, por sobre todas las cosas. Lo literario está muy vinculado con el entretenimiento, por eso se pueden dar ejemplos de poesías, novelas, cuentos, fábulas, crónicas, etc.

En estos casos lo estético tal vez es lo que predomina, por eso se utilizan tropos como metáforas, alegorías, metonimias; todas ricas en expresividad y emotividad.

Texto publicitario

El texto publicitario tiene la clara finalidad de convencer al receptor, pero lo imperativo está en muchos casos camuflado en recetas y conjuros más indulgentes. Es decir, quien recibe el mensaje publicitario debe hallar su necesidad en lo que se le muestra.

Hay muchos artificios como disparadores, puntos con relieve e incluso a veces mensajes subliminales, aunque esto último se halla en los límites de lo ético.

Texto histórico

El texto histórico refiere a grandes acontecimientos del pasado, hechos renombrados o a figuras de suma importancia. Es un tipo atravesado por una multitud de tipos, pero los que resaltan es el narrativo y el descriptivo. Asimismo, el tiempo verbal que se suele utilizar es el pretérito perfecto, imperfecto y hasta el pluscuamperfecto.

Biografías, fechas patrias, conmemoraciones culturales, relatos,  entre otros, son buenos ejemplos.

Texto periodístico

Los textos periodísticos tienen como finalidad esencial informar sobre acontecimientos. Estos acontecimientos no son cualquiera, ya que deben cumplir con una buena cantidad de factores noticiables: lugar, cantidad de personas afectadas, importancia de las personas involucradas, entre otros.

Cuando se habla del texto periodístico la variedad es impactante, porque encontramos simples noticias de tinte objetivista hasta notas de opinión o editoriales que dan lugar a posicionamientos subjetivos (si bien fundamentados).

Texto digital

Los textos digitales son hijos de las nuevas tecnologías y adquieren formas sumamente variadas, utilizando todo tipo de lenguajes: escrito, visual, audiovisual y en una importante mixtura.

Dentro de algunas características del texto digital podemos hallar su inmediatez, un acceso lo bastante amplio (hay diversos modos de restricción) y una intertextualidad que lleva de un contenido a otro a partir de diversos enlaces.

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