Las 20 Pinturas más famosas del mundo de todos los tiempos

La pintura son belleza, enigma y hasta ruptura con todo lo dado. A continuación, en sintonía, te dejamos 20 pinturas más cautivantes y famosas que puedes encontrar en el mundo: información e imágenes. 

 

Las 20 pinturas más alucinantes de todos los tiempos

¿La Mona Lisa? ¿Una obra perturbadora como El grito?  ¿Una desconcertante y bella como La Noche Estrellada? Cualquiera de estas pueden ser tus favoritas dentro del arte pictórico, un ámbito cultural con un poder de arraigo y reflexión como ningún otro. Aquí no hay representatividad alguna, sino producción, manía, delirio de imágenes que se suceden sin cesar: estamos en un terreno de creatividad pura.

1- La Mona Lisa, de Leonardo Da Vinci

Esta pintura es considerada la obra maestra del multifacético pensador y, por ende, también eximio pintor, llamado Leonardi Da Vinci. Se supone que fue iniciada enre 1503/1506 y acabó siendo concluida en 1517. ¿De quién es el rostro más famoso del mundo? De una noble florentina, llamada Lisa Gherardini, con un rostro enigmático y sobre una pantalla no tan grande: 77 cm por 53 cm. Actualmente el cuadro se puede encontrar en el museo del Louvre, en París. La mujer está pintada al oleo sobre madera, lo cual otorga una enorme belleza; pero eso, naturalmente, no es todo: existe un gran misterio en torno a su fascinación, al robo que sufrió el cuadro en 1911, sus reproducciones y como ha servido para abrevadero para múltiples realizaciones culturales. Sin lugar a dudas, se puede decir que es la obra más famosa del mundo moderno.

2- La noche estrellada, de Vincent Van Gogh

Más allá del renombre que ha adquirido con el paso del tiempo esta obra (algo que podemos decir extensivamente del mismo autor, ya que Van Gogh obtuvo una enorme fama luego de muerto), un dato curioso posiblemente sea que La noche estrellada fue creada en un psiquiático, un sanatorio en Saint Remy de Provence, donde el holandés se recluyó hasta sus últimos días. Esta fue pintada en 1889, una pintura al oleo en tela que se encuentra actualmente en Estados Unidos, en el MoMA. Se dice que Van Gogh se inspiró en una noche estrellada desde la ventana del hospicio para realizar este hermoso cuadro, añadiendo esos espirales en el firmamento, que dan a todo un tono impresionista.

3- Composición número 5, de Jackson Pollock

La abstracción en cantidades enorme posiblemente sea el rasgo característico de esta obra, una de las más famosas de Jackson Pollock. Fue pintada en 1948 y adquirida en el 2006 por un comprador particular, a partir de una suma para nada módica de 140 millones de dólares. Las dimensiones del cuadro son enormes, ya que es de 2,44 m por 1,22 m, ejecutada con tinta líquida sobre un panel de fibra. Un dato curioso es que al artista le gusta fumar, incluso mientras pintaba, por eso se han encontrado restos de ceniza sobre el mismo cuadro.

4- Esto no es una pipa, de René Magritte

Posiblemente sea un cuadro tan simple como provocador, tan evidente como sumamente particular, ingenioso ¿Acaso la pintura no es el terreno de la contradicción? Y bueno Magritte, pintor belga, realizó esta ingeniosidad entre 1928 y 1029, actualmente encontrándose en el Museo del Condado de Los Ángeles. Es parte de la Traición de las imágenes, una serie, si se quiere, que buscaba romper con los límites de la representatividad. Magritte, de tono burlesco y sencillo, decía que puso que no era una pipa, precisamente porque era una simple representación de la pipa. Desde la antigüedad y a partir de distintos modo de entenderlo, el arte pictórico ha sido un constructor de imágenes, un creador, un delirante (que rompía con la armonía de la razón en una polis) y que por ende debía ser controlado su poder (pensemos en Platón y su noción de simulacros).

5-  Gótico americano, Grant Wood

Grant Wood fue un extraordinario pintor expresionista norteamericano, con una cualidad muy típica en sus obras: buscar el rasgo singular americano en ellas. Por ende, es muy normal vislumbrar componentes campesinos, el medio oeste rural de dicho país, posiblemente como un modo de preservación ante cualquier tentativa europeizante. El Gótico americano fue pintado en 1930, con dimensiones medianas (78 cm por 65,3 cm), dispuesto para el público en el Instituto de Arte de Chicago. Se dice que la casa de estilo neogótico que se percibe en la pintura fue vista por el mismo Wood, en Iowa del Sur.

6- La charca de lirios de agua, de Monet

Esta laguna llena de lirios, según especialistas, posiblemente sea la más representativa de las obras del impresionismo. Claude Monet la creó entre 1907 y 1908, con 93 cm por 74 cm y perteneciendo en la actualidad al Museo Metropolitano de Arte, de Nueva York. Se dice que el mismo jardín era del pintor, en la comunidad rural de Giverny, en Francia.

7- El beso, Gustav Klimt

Este cuadro, realizado por el pintor australiano, cuenta con la particularidad de que llevada adelante al óleo con hojas de oro. Si se logra percibir, el beso es el tópico principal, pero se intenta graficar lo envolvente de la protección, del afecto que cuida ante el mundo exterior, de algún modo (algunos dice que es el mismo Gustav Klimt con su pareja). La época de la obra de arte se remonta a 1899 y se exhibe en la actualidad en la Galería Belvedere de Austria, en la ciudad de Viena.

8- Moza con pendiente de perla, Johannes Vermeer

Posiblemente la obra más famosa de este gran pintor holandés. Pintada al óleo alrededor de 1665, con una pantalla de 44,5 cm por 39 cm, y actualmente en el museo de Mauritshuis, en la ciudad holandesa de La Haya. Existen una serie de datos singulares alrededor de esta obra: no se sabe a ciencia cierta quién es la muchacha (algunos dicen que la misma hija de Vermeer, de unos 13 años), el turbante en la cabeza totalmente con poco uso en aquella época y lugar, además de que la pantalla fue pintada sin ninguna suerte de borrador, por lo que los ajustes de color y de luz se realizaron sin ningún estudio preliminar.

9- La persistencia de la Memoria, Salvador Dalí

No es fácil elegir solo una obra de Salvador Dalí, ya que fue prolífico; pero sin lugar a dudas la presentada es un símbolo del surrealismo, realizada en 1931 y pintada al óleo, con una dimensión de 24 cm por 33 cm. Actualmente se encuentra en el MoMA, en Nueva York. Los relojes se han vuelto absolutamente icónicos, pero hay que decir que Dalí realizó esta obra en poco tiempo, mientras su mujer y algunos amigos se divertían en el cine.

10- Guernica, Pablo Picasso

El panel pintado al óleo por Pablo Picasso, que data de 1937, es francamente enorme (349 cm por 776 cm) y tiene como tema central, luctuoso, el bombardeo ocurrido en la ciudad de Guernica, País Vasco. Solo tardó un mes en llevarlo adelante el pintor español, pese a su enorme complejidad, y hoy se lo puede encontrar en el museo Reina Sofía, en Madrid, España.

11- El grito, Edvar Munch

Seguramente en muchas ocasiones has visto esta obra maestra del genio noruego. Si no lo sabias, Munch creó cuatro versiones de la misma obra: una pintada en tempera y las otras en pastel, aceite y litografía, respectivamente. La primera versión data de 1893, las otras versiones con técnicas distintas hasta un la fecha más o menos aproximada de 1910. Aquí lo que vemos representado es el hombre moderno del autor, sumido en una profundad crisis existencial y en las máximas desesperaciones. Una versión se halla en la Galería Nacional de Oslo, otras dos en el museo de Munch también en la capital Noruega y la última, finalmente, es parte de una colección personal.

12- La última cena, de Leonardo Da Vinci

Y Leonardo es tan majestuoso que francamente no podíamos emplazar una sola obra de este genio. La última cena, creada entre 1495 y 1498, se puede hallar en Santa Maria delle Grazie, iglesia de Milán. Hablamos de un panel de 4,6 metros por 8,8 metros, representando la última cena de Cristo, lo cual ha traído enormes debates hasta en la actualidad (posiciones en la mesa, gesticulaciones realizadas, presencias cuya identidad se duda o sospecha, etc). En relación a lo último, hay quienes afirman que María Magdalena es la que se encuentra representada del lado derecho de Jesús.

13- El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli

Es parte del acervo de la Galería Uffizi, en Florencia, Italia. Esta magnífica obra data de 1486 y en el centro de la pantalla, Botticelli, nos plantea a una Venus saliendo de una concha abierta. Zéfiro, la ninfa Cloris y Hora, diosa de las estaciones, completan la representación. La obra tal vez tenga una génesis menos prosaica: fue un pedido de un banquero y político, Lorenzi di Pierfrancesco, para adornar la casa.

14- La creación de Adán, de Miguel Ángel

Esta majestuosa obra es parte de un fresco presente en la Capilla Sixtina, en Roma y data de 1508. Concretado en apenas dos años, estamos hablando de una de las grandes obras de la humanidad, concretada por Miguel Ángel. Naturalmente, la obra responde a muchos pasajes bíblicos, todo focalizado en ese casi tacto entre Dios y Adán como la porción más consagrada en la historia del arte.

15- Las meninas, Diego Velázquez

Diego Velázquez, una de las figuras más ilustres del siglo de Oro español, dio lugar a una obra de la cotidianeidad de la realeza, la familia de Felipe IV.  Un hermoso cuadro con dimensiones bastantes amplias (3,18 m por 2,76 m) y con la curiosidad que es una representación de la representación (es decir, el cuadro refiere a la misma escena que estaría representando el propio Velázquez, a quien se lo puede vislumbrar atrás con la misma paleta de colores. Hay que decir que un filósofo notable como Michel Foucault hizo un gran análisis de esta obra.

16- Abaporu, Tarsila do Amaral

Posiblemente una de las obras más famosas en el Brasil, Tarsila do Amaral la creó en 1929, para ser ofrecida de regalo a su esposo. El cuadro es de 85 cm por 72 cm, se encuentra expuesto en Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires y representa un hombre, un sol y un cactus (reconocido como la etapa antropófaga de la autora, en un sentido cultura, naturalmente, para combatir cualquier tendencia europeizante).

17- Whistler’s mother, James Mcneill

Básicamente, como lo indica el nombre de la obra, es un retrato de la madre del artista, realizado en 1871. Es un cuadro sobrio, simple, pero genera a sus receptores un enorme magnetismo. James Mcneill lo creó, norteamericano; pero la obra es propiedad del Museo de Orsay de París.

18-  La ronda de noche, Rembrandt

También puede ser conocida como La guardia nocturna, es una de las obras más famosas del pintor holandés Rembrandt. Es una obra maestra resultante del óleo sobre lienzo y fue encargado por el mismo capitán de la milicia y sus 17 guardias ( de la corporación de Arcabuceros). Pintada entre 1640 y 1642, si se observa con detenimiento, el dibujo es sumamente tenue ante el poder de los colores, el juego de luces y de sombras (hay cierto tenebrismo muy nítido). En la actualidad se exhibe en Rijksmuseum de Amsterdam.

19- El cargador de flores, Diego Rivera

Una obra de Diego Rivera, en la que un hombre, para muchos con rostro de resignación (ayuda a ese efecto la casi total cobertura del sombrero), carga con una enorme cantidad de flores, aún arrodillado, emplazada por una señora atrás. Se puede percibir un tono indigenista, social, que mostraba la situación que vivían los campesinos. La obra data de 1935.

20-  Perros jugando póquer, C.M Coolidge

No podíamos dejar de lado una obra considerada la pintura más famosa de un arista americano. Lo curioso es que esta obra no es singular, sino que es parte de toda una serie, en la que Coolidge se inspiró cuando trabajaba como publicista (el creador no contaba con formación de artista).

 

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