Primera Guerra Mundial (1914 -1918) – imágenes e información completa

El hombre y la guerra. Sí, una constante, una continuidad que nos aterra, sobre todo a aquellos humanos que odian la violencia y que piensan, puerilmente, que los derechos humanos y el respeto a la dignidad en la vida del otro es algo constante y eterno. No, señores, son constructos recientes y, de hecho, es más sencillo realizar una historia de la barbarie que de la civilización, más allá de las modificaciones en los motivos, los protagonistas, armamentos o sitios ¿Por qué la guerra? Freud se lo preguntó junto a Einstein en un documento que quedará por siempre. Mientras el segundo estaba afanoso en hallar una solución ante semejantes conflagraciones, el primero simplemente entendió que el ser humano tiene una pulsión autodestructiva, es decir, en este caso, homicida del prójimo ¿Somos más Einstein o más Freud? Por momentos, analizando la gran Historia, esa que se escribe con mayúscula, pareciera que el psicoanalista no erró en su pensar. A continuación, imágenes e información precisa de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofia, quienes serían asesinados en un vagón abierto.

Causas de la Primera Guerra Mundial

Debemos generalizar para comprender tal vez un poco los grandes hechos; no se puede ser nominalista. Y en ese generalizar, encontramos siempre el mismo interrogante; ¿cómo se sucedio tal hecho? La Gran Guerra, como se la caratuló en aquellos entonces, fue el desenlace de algo planeado y en eso coincidirán los grandes historiadores del mundo. Sí se pregunta en lo minúsculo, en la gota que rebalsó el vaso, podemos mencionar la muerte del archiduque y heredero de la corona austro-húngara, Federico Fernando junto a su esposa en Sarajevo, un 28 de junio de 1914 ¿Quienes perpetraron el crimen? Mano Negra, un grupo terrorista serbio.

Sin embargo, seríamos triviales si pensáramos que todo eso desencadenó lo que luego sería una lid sangrienta, cruenta y lenta entre la Entente y las Potencias Centrales. No, en rigor de verdad el mundo había entrado en una face del capitalismo en el que las potencias competían sobre todo en el plano económico, financiero e industrial. El mundo era una enorme tajada de torta para tales países, quienes querían encontrar mercados, mano de obra, materia prima, todo en medio de diferentes clases de colonizaciones. A eso podemos añadir un gran recelo entre Francia y Alemania, esta última potencia reciente, quienes habían tenido su entredicho en la Guerra Franco-prusiana; Rusia poseía enconos con Austria debido a los territorios de los balcanes reclamados; Inglaterra tampoco veía bien el crecimiento del otrora imperio de Bismarck; e incluso, también existían enemistades entre las naciones que terminaron siendo aliadas en el conflicto bélico que se avecinaba ¿Complicado, no?

El imperialismo era un hecho e incluso un lastre para naciones que no soportaron los costos de la beligerancia y perdieron sus posesiones. Buenos ejemplos son Inglaterra o el decadente Imperio Otomano. El mundo, en aquellos entonces, era una enorme bomba presta, lista como pocas veces para ser accionada y demostrar su capacidad destructiva. Europa, durante unos cuatro largos años, lo supo como ninguna.

Etapas de la Primera Guerra Mundial

Soldado británico en el interior de la trinchera, en una batalla del frente occidental.

Luego de las respectivas declaraciones de guerras (formalismos muchas veces burlados e incluso poco entendibles en tales tesituras), comenzó una etapa de movimientos, quizás la primera de todas. Alemania era un imperio y su gran hombre, Guillermo II, quería eludir un conflicto entre dos frentes. Por eso, primero inició la guerra en occidente, atravesando una neutral Bélgica. Sin embargo, Francia, con apoyo de Inglaterra, fue un adversario duro y Rusia, con su debilidad intrínseca, también puso pie en la marcha, algo insospechado para los alemanes que se encontraban en medio de dos países hostiles. De todos modos, es importante recordar que el Zar Nicolás II se encontraba en una situación compleja interna, lo que luego devendría en su derrocamiento y en la posterior revolución bolchevique, ergo, esta nación no tuvo un papel tan vital.

La segunda etapa, si es que se puede hacer semejante diagramación, es de oposiciones rígidas e intromisiones más o menos anodinas. Aunque no se abieron flamantes frentes, acaecieron enormes batallas, lentas y crueles en el frente occidental. Tales casos son los de Verdún, Ypres y Somme. Para llevarlo a números, tan solo la última contrajo aproximadamente un millón de víctimas en los dos frentes. Asimismo, en la Alianza o Potencias Centrales, se añadieron la débil Bulgaria y el Imperio Otomano que vivía por aquellos entonces rebeliones, violencia y genocidios (piénsese en el caso armenio). Por su parte, la Entente recibió la incorporación de Italia y, en menor medida, Portugal, una república en aquellos días.

Los historiadores no suelen desarrollarlo de esta manera, pero aquí vamos a considerar una tercera etapa no en lo cronológico, pero sí por sus características que merecen relieve. Podemos llamarle de desgaste, debido a la lucha larga, preferentemente de trincheras entre las diferentes potencias. Existió un enorme conato de Alemania por ahogar a sus rivales, de ahí que emprenda una guerra a nivel naval (sobre todo con submarinos) con motivo de evitar cualquier avastecimiento. Esto nos llevará a la última etapa.

Hablamos de un conflicto lento, casi igualitario por momentos en fuerzas. Por ende, si existe equilibrio algo lo debió romper. Si bien Rusia firmó su paz (bastante negativa en los términos y condiciones) con las potencias centrales debido a su situación revolucionaria intrínseca, Estados Unidos fue la potencia (en progreso germinal en aquellos entonces, pero fuerte) que destrabó todo. Eso ocurrió luego de ser bombardeados sus barcos y submarinos neutros por alemanes. Lo de neutralidad, naturalmente, era un eufemismo.El presidente Wilson, en aquellos entonces, rompió la balanza no solo colaborando militarmente, sino dando su apoyo irrestricto en lo económico a la Entente. Alemania había tenido sus éxitos hasta 1918, pero terminó con la famosa ofensiva de los 100 días, avanzando sobre líneas alemanas desde el verano hasta el otoño de ese año.

Antecedentes de la Primera Guerra Mundial

Clásico cartel de reclutamiento, con la personificación de Inglaterra, John Bull.

Un sabor amargo dejó el desenlace de la guerra Franco-Prusiana (1870-71). Más allá de significar un fin para el Imperio de Bonaparte y sus tentativas anexionistas, demostró que el Imperio Alemán, ese conglomerado de Estados bajo la hegemonía prusiana, tenía un gran poderío industrial, militar y económico ¿Como darle cabida a una nueva potencia que había dejado los desvarios teóricos por la acción precisa y fría? Anteriormente se solía decir que todo lo que pensaban los alemanes los franceses lo hacían; aunque semejante refrán ya era vetusto, no quedaba bien.

Desde 1871 hasta 1914 pasaron una buena cantidad de años denominados la paz armada. Es decir, no había conflagraciones abiertas, pero sí un clima de que cualquier hecho menor podía desencadenar cruentos escenarios. Es más: cada potencia crecía o se envilecía, aunque todas querían anexiones, flamantes mercados, hegemonía militar, etc. Por eso podemos sintetizar a los antecedentes como una mezcolanza explosiva de imperialismo, alianzas fluctuantes, nacionalismos siempre emergentes (el mejor ejemplo es el serbio), rencores históricos (Francia y Alemania fueron un clásico) y reivindicaciones territoriales.

Alianzas en la Primera Guerra Mundial

Ruinas de Verdún, Francia, sitio de una de las batallas más cruentas.

Ya lo hemos dicho, pero aquí detallaremos. La Gran Guerra tuvo dos bandos bien marcados, con participantes vitales y otros anodinos que querían sacar alguna tajada del asunto o presumir algún logro. La Entente en sus inicios estuvo formada por Inglaterra, Francia y Rusia (que para 1917 abandonó el conflicto). Las Potencias Centrales eran el Imperio Alemán y su par Austro-Húngaro. Un año después del inicio se sumaron Italia y Portugal en los potenciales victoriosos; lo mismo hicieron en el campo antagonista el Imperio Otomano y Bulgaria. Por último, la cuota vital fue el ingreso de Estados Unidos en la Entente.

Naturalmente existieron aportes y simpatías menores en ambos bandos. Un buen ejemplo fueron los nacionalistas serbios y montenegrinos, quienes cavilaban que una derrota del Imperio multi-étnico Austro-Húngaro significaría y haría suscitar sus nacionalismos anexionados a territorios específicos.

Tecnología y armas de la Primera Guerra Mundial

Tanque británico Mark 1

Soldados rusos en sus trincheras.

La tecnología pareciera que avanza tanto para hacerle más amena la vida al hombre como para perjudicarlo. La guerra es el esplendoroso ejemplo de lo segundo y la que inició en 1914 no fue una excepción, ya que en ella observamos una plétora de armamento existente con algunas novedades que caben resaltar.

Bayoneta: la boyoneta no era sumamente tecnológica, pero se la utilizó mucho. Un cuchillo que se acopla al cañón del rifle es una muy buena posibilidad en las batallas cuerpo a cuerpo.

Granadas: la Gran Guerra fue también el conflicto de las granadas, un armamento tampoco muy novedoso, pero efectivo. Se estima que se usaron aproximadamente más de 100 millones, algunas detonadas por percusión (cuando golpean) y otras con temporizador (luego de un tiempo, con mechas por lo general). Asimismo, hay que afirmar que estos armamentos servían mucho para abrir las trincheras.

Ametralladoras: las ametralladoras no eran muy modernas ni prácticas en aquellos entonces, aunque sí fueron esgrimidas. Pesaban a veces más de 60 kilos, estaban formadas por distintas piezas y debían ser operadas por alrededor de seis personas.

Pistolas: más que novedosa en su existencia aquí lo fue por su uso. Lo que era armamento por antonomasia de la caballería pasó a ser utilizada por oficiales, policía militar e incluso aviadores. Era un gran apoyo hasta para los artilleros. El modelo alemán más famoso en aquellos tiempos fue la Luger.

Rifle: junto con la pistola fue un armamento muy esgrimido en esta guerra, casi decisivo en lo que era el campo de batalla. El Mauser alemán combatió contra el Springfield estadounidense.

Lanzallamas: si bien no fue un arma excesivamente innovadora, sí que ocasionaba terror en los primeros años de la guerra a los ingleses y franceses, ya que eran muy utilizadas por los alemanas. De hecho, un gran ejemplo de uso portentoso lo dieron contra aquellos en un pueblo de holanda a la madrugada.

Armas químicas: aquí sí hallamos una novedad, ya que ambos bandos la utilizaron en una escalada para ver quién podía crear la más mortifera. En un principio los alemanes se valieron de gases lacrimógenos, un producto no letal que más que nada mareaba y hacía llorar al antagonista. Luego sí se esgrimieron gases mortales como el cloro y el fosgeno, lanzados en granadas, las cuales generaban en la víctima un ahogo con sus propios fluídos.

Máscaras contra los gases: Ante una innovación por acción se suscita otra por reacción. En un principio el modo de combatir los gases fueron gamuzas con amoníacos y otras sustancias que neutralizaban los primeros. Luego eclosionaron otras más efectivas y modernas con filtros de carbón, llevadas en las espaldas por los soldados. La primera vez que se usó una mascara fue en 1916.

Tanques: hablamos de enormes carros blindados, fuertemente equipados con armas y a tracción de ruedas u orugas, lo que permite una movilidad en terrenos difíciles. Esta sí fue una auténtica evolución que modificó a la guerra para siempre, reemplazando a la antigua caballería y rompiendo con las trincheras. En Inglaterra era tanto el hermetismo ante esta creación que a los obreros se les anunciaba que eran simplemente depósitos de agua móviles y no de combate.

Aviones: la Primera Guerra Mundial fue la primera en utilizar, valga la redundancia, aviones con razones de ataque, defensa y reconocimiento; aunque en rigor de verdad primó lo último.

Uso de una ametralladora en Somme.

Tropas estadounidenses.

Rendición de flota alemana.

Consecuencias de la Primera Guerra Mundial

Armisticio entre aliados y alemanes.

Dos cosas importantes podemos anunciar de las consecuencias de la Gran Guerra, la más cruenta por aquellos entonces de toda la historia humana. Primero, el mapa político europeo se modificó ampliamente; segundo, existió durante unos buenos años la lóbrega y triste sensación de que el equilibrio encontrado luego de los armisticios era demasiado precario, algo que denota la inminencia de la Segunda Guerra Mundial.

Pero vamos a enumerar algunos cambios, para que se comprenda que fue un verdadero cataclismo; que ese concierto mundial se había destrozado. En Rusia hubo una revolución que puso fin a la monarquía zarista y que dio inicio al máximo, tal vez, proyecto comunista del mundo; Guillermo II de Prusia terminó exiliado y el imperio Alemán se convirtió en una enclenque república; el Imperio Otomano y el Austro-húngaro dejaron de existir como entidades políticas; eclosionaron nuevos estados como Checoslovaquia, Polonia, Yuguslavia, entre otros; hubo pérdidas materiales y de vida enormes (se estima un total de 8 millones de muertos); algunos victoriosos como Francia e Inglaterra no solo terminaron mal de recursos por la guerra, sino que esa situación también posibilitó el comienzo de la caída de sus imperios de ultramar; y Estados Unidos, por último, fue el gran vencedor, convirtiéndose de ahí en adelante en la máxima potencia mundial.

Sin embargo, vamos a hacer una aclaración más de cara a lo que se vino unos años después. El Tratado de Versalles, un auténtico abuso para muchos, fue el específico entre las potencias victoriosas y Alemania. En ese se imponen cesiones territoriales a los germanos (un ejemplo es la restitución de Alsacia y Lorena a Francia), explotación de territorios coloniales, multas ciclópeas en lo económico, reducción de tropas militares, prohibición de producción de material de guerra, no ingreso a la Sociedad de Naciones, fin del servicio militar, entre otras restricciones. Si bien este tratato posee apartados en favor de los trabajadores, terminó creando desequilibrios y miserias en una nación que decantó en el nazismo.

Imágenes de la Primera Guerra Mundial

Austria-Hungía antes de la guerra.

Uniformes utilizados en el conflicto.

Alemanes en Bélgica.

Armas químicas.

Gallipoli.

Big Bertha.

Tanque británico.

Batalla de Verdún.

Un día en las trincheras.

Tío Sam.

 

Marineros alemanes.

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