Fachadas de casas rústicas, coloniales y de campo antíguas y modernas

¿Qué buscamos en un hogar? ¿Cuáles son los rasgos que preponderamos? Seguramente la comodidad, la utilización inteligente del espacio, lo confortable, las buenas energías; en fin, un sitio para pasarla bien y en lo posible no querer salir despavoridos. Y eso se puede hacer extensible a cualquier casa, incluso aquellas que no tienen la funcionalidad de que vivan todos los días sus dueños, sino como mera recreación. Una manera de cortar con la monotonía de la rutina. Bajo esos lineamientos, entonces, te presentamos fachadas de casas rústicas, coloniales, del campo antiguas y también modernas. Un material sumamente útil para remedar ideas y pasar un buen momento ¡No te pierdas la nota!

Fachadas de casas rústicas, de campo, antiguas y modernas para descargar

¿Ladrillo visto? ¿Revestimiento de piedras? ¿Minimalismo geométrico? ¿Techos a dos aguas? Aquí tienes, querido lector, toda esa variedad en una enorme cantidad de fotos. Asimismo, emplazamos información que te vendrá muy bien para entretenerte, aprender y, quién sabe, emular con los aposentos de tus sueños.

La rusticidad en el campo siempre viene bien. Su premisa es muy sencilla: que por lo menos en la fachada (porque en el interior cambian las cosas, a veces) haya una continuidad con los alrededores. El campo, el aire fresco, el paisaje silvestre y un hogar bien mimetizado con lo circundante.

Pero se puede jugar con una rusticidad bien moderna. Revestimientos de madera lisa, diseños rectangulares o geométricos del hogar, grandes vidrios, chimeneas dispuestas en su sitio. Se ve en estas fachadas que el futuro ya llegó.

Las casas están hechas para habitar, naturalmente; pero también para ser bien observadas, admiradas. Una belleza que se exuda desde el exterior, acompañando el paisaje

El minimalismo tampoco es mal visto en el campo o lugares más o menos abiertos y verdes. Recuerda que en cuanto fachada lo que prepondera son las formas geométricas; es decir, la mínima expresión de las estructuras arquitectónicas.

La rusticidad, como en el caso de arriba y abajo, da una belleza enorme. Piedra como revestimiento, ventanas no del todo grandes, juegos con madera y techos a dos aguas, con desniveles y caídas ¡Algo hermoso!

Casas al mejor estilo campiñas inglesas, con el toque de sus balcones para vislumbrar el paisaje que rodea, sus sitios o galerías para mirar todo, escaleras y más.

Hay casas en entornos naturales que respetan más el entorno, que se convierten en una continuidad: otras, en cambio, generan rupturas que no terminan siendo negativas ni mucho menos (aportan, de hecho, gran belleza).

El estilo urbano en el campo queda hermoso también. Dos pisos o uno. Tenemos un estilo urbano contrastando con maneras rústicas. De hecho, la urbanidad la da lo geométrico de la fachada, aunque los materiales propenden a lo campestre.

Si queremos llevar al paroxismo lo que se entiende por chalé, este techo a dos aguas te dejará la boca abierta y bien sorprendido. En la actualidad, los interiores, cuando son tan vidriados, generan una conexión muy fuerte con el exterior. Es un excelente modo de generar iluminación natural un enorme tiempo.

La piedra como revestimiento, su gris tenue o fuerte, la combinación con maderas y el verde que rodea queda hermoso. Una buena idea para remedar si se tiene los recursos o por lo menos apreciar de cara al futuro.

El estilo de estos hogares es más clásico: no hay exceso de ornamento o molduras, pero si revestimientos, techos a dos aguas dispuestos de maneras complejas, aberturas y puertas de manera, y vidrios no tan amplios.

El atardecer en el campo. Ese momento en que uno agradece estar donde está, viendo semejante prodigio de la naturaleza. Todo realzado si el sitio es en una de las casas que te ponemos como bellos ejemplos.

Es importante que las fachadas siempre estén acompañadas con la naturaleza, pero mientras más nos acercamos a los aposentos, hablamos de un verdor organizado, administrado por la mano humana.

Jardines, entones, bellos, prolijos, bien cercados, con modificaciones de pastos, uso de piedras, formación de caminos, colocación de árboles en el espacio justo y cuestiones similares. Todo ayuda al conjunto del hogar campestre o rústico.

El minimalismo en el campo es una tendencia sumamente moderna, pero que ha sido aceptada en casi todos lados. De hecho, decir ese estilo con su nombre o modernismo, es casi lo mismo.

La inmensidad del campo, la buena vista, y el estilo rústico.

El minimalismo siempre propende a lo geométrico, la escasez de ornamentos y las líneas bien rectas, prolijas. Aquí tenemos buenos ejemplos de lo urbano llevado a lo campestre o más rural. Una suerte de enclave moderno en la naturaleza, pero que no la rompe en totalidad.

La madera genera fuego y su color siempre es sensacional, tanto adentro como en las fachadas, para dar aires de hospitalidad, calidez, esas enormes ganas de quedarse donde uno está.

También te proponemos ejemplos más humildes de hogares rústicos, que sin embargo no dejan de lado la hospitalidad, la calidez y cuestiones similares.

Las fachadas siempre están bien aderezadas con galerías, jardines circundantes y una bella vegetación.

Madera, piedra, vidrio. Esos tres componentes es lo que forman la rusticidad; aunque puede haber juego con otras clase de materiales, la esencialidad se halla en esos justamente.

¿Una casa entera de madera? ¿Unas ventanas bien grandes para ver el paisaje y aprovechar la iluminación natural? Estos son buenos ejemplos. Recuerda que en la actualidad los hogares (también los de campo), están dispuestos de una manera tal para aprovechar la luz del sol el máximo que se pueda. Asimismo, la claridad siempre ayuda a traer buenas energías e incluso agranda espacios.

Galerías alrededor de una casa siempre vienen bien. De hecho, estas estructuras sirven para vislumbra el paisaje y conforman un espacio intermedio entre el exterior absoluto y el interior. Incluso a veces se las puede cerrar y calefaccionar.

La piedra, terminaciones rojas y el techo a dos aguas.

Mucha gente sueña con su hogar en el campo. Es que necesitamos romper un poco con las locuras citadinas, ese conglomerado de concreto y gente que tanto nos agobia. Arriba tenemos una casa típica campestre con revestimientos de madera y piedra, además de un techo a dos aguas con su chimenea.  Abajo tenemos componentes similares, pero ya con aires más modernos: hay un exceso de geometría en la forma, techos bajos y vidrios enormes.

Las construcciones pueden ser hechas cerca de accidentes geográficos, como sierras, con las que se deben adaptar. Hay precipitaciones, movimientos del terreno, incluso inclinaciones que se tienen que tener en cuenta para formas estructuras idóneas.

Aquí tenemos un buen ejemplo de una casa que no pierde su modernismo, pero sigue teniendo cierto nivel de rusticidad (la de arriba). En cambio, abajo tenemos una clara imagen de un estilo minimalista llevado adelante en medio de lo verde. Se le añade una bella piscina.

El estilo minimalista es sumamente escueto, va al hueso como suele decirse. Las estructuras no dejan de ser hermosas de todos modos, más allá de sus formas cuadradas o rectangulares. Arriba eso se vislumbra a la perfección.

Aquí te hemos dejado un buen número de casas rústicas y de campo, algunas más modernas que otras; pero todas sumamente bellas. Si quieres algún día tener un hogar campestre semejante, llenarte de ideas es el primer paso.

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