Imágenes, claves y frases para aumentar tu Autoestima rápidamente

Venimos al mundo sin un por qué serio, pero aquí estamos y debemos actuar. Poseemos sueños, esperanzas, ideas, que a veces con mucho trabajo se cumplen; otras no. Somos por momentos como veleros en un gran mar bravío y nos tenemos que mantener incólumes, con nuestra autoestima en el grado exacto ¿Sentirse mal es provechoso? ¿Cavilar que todo lo que hacemos es negro y negativo viene bien? ¿Percibirnos endebles, idiotas, feos, incapaces? No, por eso hay que tomar cualquier justificativo para salir de semejante realidad. Te presentamos, bajo esa sintonía, imágenes, claves y frases para aumentar tu autoestima rápidamente. Un material más que útil ¡No te pierdas la nota!

¿Por qué esta baja mi autoestima?

El hombre tiene pulsiones o para aquellos que no creen en el psicoanálisis, simple energía. Con eso le ponemos ganas a los proyectos, al accionar diario, a un vínculo amoroso, familiar o a la vida misma. Sin embargo, siempre es bueno que esa eyección no nos deje sin nada de cariño propio, que no haya pundonor, cierto nivel de narcisismo. Esto es absolutamente empírico y poco etéreo ¿No sentimos que el duelo es un amor que se pierde con su objeto y una vuelta a uno? Bueno, eso es un perfecto ejemplo.

La autoestima puede bajar por múltiples causas: hablamos de personas que tienen expectativas altas y se caen ante cualquier corolario no deseado; gente que no para de comparar y comprenderse poco para todo; individuos que perciben que cualquier desafío es mayor; que son estorbos, poseen miedos pertinaces, que se dejan influir terriblemente, incluso que no dejan una cualidad a la larga amarga: ser excesivamente buenos.

Hay, como se ve, un cúmulo de causantes que dan como resultado una estima baja. De hecho, cuando la coyuntura se extrema, hablamos de cuadros patológicos como la depresión y eso tiene correlatos en el cuerpo: no hay ganas de comer, se tiene insomnio, no se hace nada, no hay proyectos, se pierde apetito sexual y todo a lo atinente a la alegría de vivir.

 

Síntomas de una baja autoestima

El porqué de una baja autoestima terminan siendo síntomas de la misma muchas veces. Si vemos a una persona excesivamente pusilánime o timorata, hay un claro caso. Demos un buen ejemplo: hablamos de esos individuos que no paran de sentirse poco ante el proyecto, la realidad o la persona por más que tengan la suerte de ser escogidos “No, yo no lo merezco”. “No entiendo cómo me quiere”. “No estoy preparado para eso”. “No hago nada bien” y cuestiones similares.

Si desandamos un poco las sintomatología del ser con poca estima podemos recalcar que se considera poco para todo, que no tiene fuerzas para flamantes desafíos, que no acepta errores, que es excesivamente fatalista o determinista (¿si salió una vez mal, por qué siempre?), que siempre hace malas comparaciones, que no puede ser feliz consigo mismo y podríamos añadir. Todo confluye en lo mismo: el ego, a veces indispensable en un mundo competitivo y atronador, se pierde en todo. No hay individualidad feliz, brillante, solar ¡Claramente hay que transfigurar esa tesitura!

Claves y hábitos para aumentar mi autoestima

Ya encontramos esos síntomas variopintos ¿Ahora qué hacemos? Pecaríamos de sabihondos a media si una vez hallado el problema no expusiéramos o esbozáramos, por lo menos, una solución ¿Qué hacer?, esa es la pregunta, el interrogante que nos lleva como faro en la neblina.

Cree en ti mismo: Esto es tan vital que decidimos ponerlo como primero. El que se tiene estima se quiere a sí como extraño, se tiene a sí mismo como lejano ¿No es una locura? ¿No es hasta peligroso no amar lo más propio, ya que consideramos que alguien lo haga más? Sí, mucho, por eso el primer paso es engrosar ese ego. No al punto de creerse superior, soberbio, orgulloso (pecados capitales), sino saber lo que medimos, conocer nuestras capacidades, recapacitar que siempre algo bueno tenemos y que muchas personas efectivamente lo vislumbrar. Si cambias tu ser, cambias tu mundo y, por ende, determinas tu andar por la vida.

Actúa de manera independiente y acepta desafíos: Las personas que se consideran poca cosa rehuyen a los desafíos debido a que cavilan que todo es mucho para ellos. No quieren decepcionar a otros, aunque tampoco quieren seguir decepcionándose a sí mismos. Tienen la premisa desgraciada de que nunca se toca fondo. Bueno, hay que cambiar: si creemos en nosotros, actuaremos de manera independiente que es casi sinónimo de aceptar retos y tratar de vencerlos. En lo gregario siempre un hermano, un amigo, un padre, un compañero del trabajo nos puede secundar y cubrir la espalda; solos nos valemos por nosotros.

No comparar: En la vida siempre vamos a encontrar mejores aptitudes en otras personas para determinada arte ¿No habrá mejores carpinteros, obreros, cocineros, filósofos, matemáticos, futbolistas? Sí y no seguimos con esa retahíla por cansancio. El hombre de poca estima siempre esgrime al mejor para no hacer, porque se siente poco, fracasado de antemano. Pero no: se mejora, el ser humano es perfectible y debemos aprender que lo hacemos como podemos, independientes de otros.

No ser fatalista: Hay cierto nivel de inmadurez en la persona con poca estima. No solo no acepta el error (una desgracia que se presupone siempre), sino que justamente todo va a salir mal. “Pero si soy un desastre”. “¿No ves? Yo te lo dije”. La cuestión es modificar esa forma de pensar, porque nos convertimos en verdaderos agoreros de lo malo. Tratemos, al contrario, de sentirnos suficientes y capaces, cuestión que tal vez no alcance para óptimos resultados, pero sí para conservar un mejor bienestar.

 

Imágenes con frases para aumentar y mantener mi autoestima alta

A continuación emplazaremos algunas imágenes con frases hermosas para mantener la estima bien alta. Es que a veces un sacudón, cierto estímulo nos puede venir muy bien. La carencia de pundonor si no la frenamos se convierte en una bola enorme que nos asfixia y no nos deja salir adelante.

¿Por qué es tan importante mantener alta la autoestima?

Seamos como niños y preguntemos el porqué de todo, por lo menos para darnos cuenta que si llega un momento que no podemos ahondar más, quizás sea debido a que ya llegamos muy profundo. Hablamos hace poco de un mundo competitivo, que regala poco, en donde las personas luchan por la distinción y la conmiseración no se halla en todos lados ¿Eso no es motivo suficiente para quererse? Parece que daríamos una enorme ventaja a todos si nos estimáramos tan poco que languideciéramos ante desafíos, amores, proyectos, cambios y cuestiones por el estilo.

Sí, sabemos que el primer motivo de la importancia es demasiado pro-orden, que se divisa excesivamente cerca lo que debe ser y el sistema “¿No hay algo más profundo?”, nos espeta un interlocutor imaginario. Claro que sí: la estima es fundamental para cumplir el gran objetivo de la vida, que es ser felices. Si las comparaciones nos hieren, si no nos atrevemos a lo flamante, si somos fatalistas siempre para mal, si nos sentimos como estorbos, feos, supernumerarios, sobrantes ante todo y todos, sí, seguramente con todo eso la alegría del vivir se nos escape. La estima, el pundonor, en sus límites justos, es vital para seguir adelante y pasarla realmente bien en esto que llamamos existencia ¿No venimos a eso? Esperemos que sí.

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